Buenos Aires, 8 de julio de 2025
Las Cartas del Estante
Hoy, rescato esas cartas de su exilio, leo con ternura cada línea, y me reconozco, fui yo. Siempre fui yo.
Buenos Aires, 8 de julio de 2025
Hoy, rescato esas cartas de su exilio, leo con ternura cada línea, y me reconozco, fui yo. Siempre fui yo.
Llegan.
Se acercan como lunas curiosas,
Me han amado en pedazos, como quien recoge lo que brilla y deja la sombra del otro lado de la puerta. Me han querido por mi risa,
pero no por el silencio que la sostiene;
No necesito entenderlo todo, y por eso me hago poesía. Me hago poesía para que el misterio no duela tanto, para que el caos tenga ritmo, me abro a la palabra hasta que ellas se hacen hogar en el centro del pecho. Y en un mundo que grita, mis palabra sussurran sus versos, dignifican sin bajar la mirada, abrazan con ternura hasta la mas cruel realidad. Yo, cansada de las injusticias, de ver crías con hambre y madres de todas las especies desesperanzadas me vuelvo poesía para no morir de tristeza. Habito los párrafos y camino entre letras sintiendo el pulso de cada emoción. Mi mente salta de sílaba en sílaba como el músico busca una nota musical sabiendo que la melodía no está al final, está en el tránsito sutil de una nota a otra de una letra a otra.
Y entonces escribo. Escribo porque hay dolores que no caben en el cuerpo, porque hay silencios que pesan más que las palabras y verdades que, dichas de frente, todavía no encuentran quién las sostenga.
Hay cuerpos que engendran,
pero corazones que no aprenden a sostener.
El amor me respondió: no soy joven ni viejo. No me ajusto a relojes, ni caduco en estaciones.
Leer poema: Yo le pregunté al amor: ¿Qué edad tú tienes?Soy blanco. Y también soy negro. Soy la luz que revela
y la sombra que no se arrodilla.
No hay destino más sagrado
que estar presente en este instante que respira.
Quiero prenderme fuego con vos, que tu llama toque mi llama.
Leer poema: Incendiarme con vosTe recuerdo…
de cuando no teníamos cuerpo, de cuando éramos solo vuelo, polvo de estrella
Victoria Inaudi es artista de la materia y de lo invisible. Nómada de geografías y de mundos interiores, lleva en sus raíces la memoria de dos tierras y en el alma la inquietud de quien nunca ha dejado de buscar.
Más sobre VictoriaVolver a una misma también es una forma de renacer.